«L»lagunak. Reflexiones con Gorka Elizalde

Gorka está terminando el último año de Educación y Trabajo Social en la Universidad de Deusto. Los últimos nueve meses ha desarrollado sus prácticas en el proyecto LKaleak aplicando todo su conocimiento teórico de la universidad a la realidad del contexto comunitario en Egia. No hemos querido perder la ocasión de pedirle que nos hable de su experiencia.

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Mi nombre es Gorka. Tengo 22 años y estoy estudiando Trabajo Social y Educación
Social en la Universidad de Deusto, en Donostia.

Este año he vivido la experiencia de prácticas en el proyecto comunitario LKaleak, que se está
desarrollando en el barrio de Egia. En este periodo, he tenido la oportunidad de ser testigo de la importancia que tiene la comunidad en la vida de quienes la conformamos. Yo vivo en un barrio pequeño llamado Errotaburu, donde siento que, a quienes vivimos aquí, nos importa el cuidado de detalles que nos hacen sentir reconocidos en nuestra comunidad, respaldados o importantes dentro de ella. En Egia, he conocido personas que residen y/o trabajan en el barrio y he visto cómo se cuidan mutuamente, mediante gestos que para muchas personas pasarían desapercibidos. Gestos que muestran respeto, reconocimiento, cuidado e incluso cariño. Gestos que hacen sentir significantes a las personas que los reciben y también a quienes los dan. Son gestos que en algunos lugares y momentos son buscados pero no suceden.
Cuesta poco reproducirlos, aunque a veces parezca un esfuerzo que realizas por cuidar a
las personas que te rodean, por cuidarte. También cuesta poco negarlos y descuidar las
relaciones entre las personas, que tan importantes pueden llegar a ser, sobre todo en
momentos en los que nos sentimos frágiles, descuidados, vulnerables. A menudo, también
los omitimos, pensando que no tenemos nada que ver con la otra persona. Ignorando que,
entre su situación y la nuestra, son más las similitudes que las diferencias.

En este sentido, he visto que Egia es un barrio lleno de vida, donde viven, trabajan
y/o frecuentan muchas personas que se cuidan entre sí. Es un barrio con mucha vida y
sentido de comunidad. Un sentido de comunidad, que hace posible que la actitud que se
esconde tras los pequeños gestos de los que os hablaba, sea la principal herramienta de
cambio social, o, quizás, de resistencia al cambio. Cuanto menos, la herramienta más
valiosa que tenemos las personas, para decidir sobre el entorno, la comunidad o la
sociedad a la que pertenecemos. Al igual que otros barrios de Donostia, es un barrio
“envejecido”, que se hace mayor.

LKaleak, son las personas que lo conforman. Es la causa o efecto del acto de que
las personas se junten, para hacer frente a situaciones compartidas. Un ejemplo de
empoderamiento, que nos enseña el poder que tenemos las personas cuando decidimos
unirnos.

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