Compañeros de viaje: Departamento de Acción Social

LKaleak es un proyecto impulsado por Lagunkoia que ha contado con la implicación de distintas organizaciones tras las cuales hay grandes personas. Hoy os traemos un texto de Almudena Esteberena Merino, del Departamento de Acción Social del Ayuntamiento de Donostia/San Sebastián.

____

Los Servicios Sociales municipales participan de las diferentes iniciativas que Donostia Lagunkoia ha venido impulsando desde sus inicios, sumándose al reto de construir redes que permitan a la sociedad donostiarra complementar los cuidados y la provisión de apoyos que como sistema (el social) y junto con otros sistemas formales (sanitario) y semiformales (asociaciaciones y otros), presta a las personas mayores y a sus cuidadores y cuidadoras.

 Durante estos años el Departamento de Acción Social ha sido muy consciente que la atención a la fragilidad, especialmente cuando esta se acompaña de situaciones de soledad no deseada, aislamiento y/o enfermedad, necesariamente debe reposar en el “colchón comunitario”. Y para que una comunidad cuide, sus miembros deben tomar consciencia de la realidad en la que están inmersos y estarán en los próximos años.

Durante estos años de experiencias ligadas a Lagunkoia, hemos aprendido cuán importante es acompañar en los procesos para que las comunidades se conozcan y reconozcan. Lo esencial de compartir espacios donde reflexionar colectivamente sobre lo que implica la fragilidad, tanto como “estado” susceptible de recibir cuidados, pero también como “estado” desde el cual poder aportarlos. Sobre lo necesario que es conocer la fragilidad de cerca para reconocerla y actuar, sobre los valores en los que se apoyan los cocuidados, y lo importante que son los pequeños gestos. De cómo cuando un colectivo ordena los atributos del buen cuidado aparecen siempre entre los atributos más básicos del cuidado: el ver y ser visto; el reconocer y ser reconocido; el tratar y ser tratado con respecto y amabilidad.

Y este aprendizaje se ha repetido en todas las “iniciativas” en las que (siempre de la mano de Participación y de APTES entre otros), venimos acompañando a diferentes agentes comunitarios: Las Asociaciones de personas mayores Jubiladas que ofrecen servicios y desarrollan su actividad en los hogares del jubilado/a para “la mejora de la amigabilidad de los hogares”, las profesionales del SAD “reflexionando en tornos a los atributos de los cuidados amigables”, en las farmacias “farmacia amigable”, etc. Con LKaleak profundizamos en ese proceso facilitando que la comunidad del barrio de Egia sea protagonista de un proceso que reflexiona, viviendo y compartiendo testimonios de diferentes agentes que abordan este reto.

Con LKaleak aspirábamos, entre otros deseables, a acompañar a una comunidad a identificar los pilares del buen vivir y de la buena vecindad, desde el protagonismo de personas que viven realidades de fragilidad, aislamiento o falta de energía.

Los Servicios Sociales municipales han liderado la iniciativa en el Ayuntamiento, participando en el proyecto de diferentes maneras en función de la proximidad, tipo de roles profesionales y/o ámbitos. Ha ido desde el nivel más cotidiano, próximo, cercano e intenso prestado por las profesionales que están en el territorio, el equipo de dinamización del Plus 55 (María y Laura), y en especial la profesional que presta el apoyo técnico a las Asociaciones de personas jubiladas (Begoña). Estas profesionales son las que realmente han facilitado contextos que han permitido generar espacios y relaciones de confianza que han contribuido a crear vínculos y relaciones que en futuro hay que seguir trabajando y fortaleciendo. Otros servicios y programas del sistema (Centro de Servicios Sociales, Servicio de Ayuda Domiciliaria, Goizaldiak, visitas 80+) han compartido espacios de experiencia y encuentro.

LKaleak ha servido también para que en el barrio conozca la sede de Txoko Berri y para que el clima que se ha generado en el mismo pueda “viajar” al nuevo espacio que se inaugurará en breve en el nuevo local de la Asociación Egiatarra junto a Tabakalera.

Personalmente creo que para las diferentes personas que hemos participado en esta iniciativa esta experiencia, sin duda, supone un revulsivo a nivel personal, por lo que mueve y enseña sobre lo necesario de contribuir en nuestros entornos cotidianos, luego, tiene un gran poder transformador. En lo profesional y desde el punto de vista de la acción comunitaria, LKaleak ha supuesto la constatación del gran reto que supone tejer redes de apoyo comunitario, que requieren de un quehacer muy artesano y que necesitan de tiempo, innovación, creatividad y confianza mutua.

Almudena Esteberena Merino

Departamento de Acción Social

Compartir